jueves, 22 de septiembre de 2016

En recuerdo del filósofo de Niembro y del escritor de Llanes















El 7 de agosto, a los 91 años de edad, falleció el filósofo Gustavo Bueno Martínez, dos días después de la muerte de su esposa, Carmen Sánchez Revilla. Autor de importantes obras, en las que configura, desarrolla y aplica el materialismo filosófico, fue también un gran polemista. Había nacido en La Rioja y desde hace muchos años vivía en Asturias, distribuyendo su tiempo entre Oviedo y Niembro. La casa en Niembro está en la loma de un cueto cubierto de arboleda. Es un lugar recogido y tranquilo donde la construcción y el jardín se integran sin estridencias en el  roquedo calizo ceñido por los árboles. Aquí murió el filósofo.







Casi un mes después, el 6 de septiembre de 2016, a los 71 años de edad, moría el escritor y periodista José Ignacio Gracia Noriega. Narrador, autor de ensayos,  columnista y partícipe en muchos debates sobre Asturias y los asturianos, había nacido en la villa de Llanes, a la que volvió tras residir en Madrid y en Oviedo.  Fue cronista oficial de Llanes desde 1986 hasta 2003 en que su destitución provocó una intensa polémica  y acabó siendo anulada por los tribunales. Finalmente se instaló en la localidad de Sevares (Piloña) donde residió los últimos años. La casa que habitó en Llanes es un caserón de recias paredes con galería de madera y hoy se encuentra abandonada, salvo por los gatos que todavía la visitan.
En internet puede accederse a alguno de los escritos de ambos autores y su lectura no es tiempo perdido.


















miércoles, 7 de septiembre de 2016

Paisaje de Bonsáis en Porrúa





En pocos centímetros se recrea y reconstruye un paisaje en recipientes de pequeño tamaño. Técnica, paciencia y gusto por la naturaleza y belleza. Miniaturas  arbóreas entre musgo, rocas, raíces nudosas. Una muestra de varios aficionados presentada recientemente en Porrúa.





































jueves, 18 de agosto de 2016

El Puerto de Ribadesella.




































El estuario del río Sella alberga en su amplia parte final el puerto, integrado en la villa de Ribadesella y que tiene zonas separadas para el uso pesquero y el uso náutico-deportivo. El muelle del puerto pesquero, la lonja,  almacenes y oficinas ocupan el espacio portuario tradicional y se encuentran en el actual paseo marítimo con un trazado paralelo al frente urbano de la villa. El puerto náutico-deportivo, inaugurado en el año 2003, se halla en la margen izquierda de la ría, camino de la playa, a la que se accede por el puente que la cruza. Los datos oficiales indican que éste tiene unas dimensiones de 7.300,00 m² y aquél de 28.660,60 m², dentro de una superficie total de 224.861,00 m² en la que se comprende toda la zona portuaria. 












 La relevancia económica del puerto es actualmente pequeña, a diferencia de otras épocas, desde el medioevo en adelante, cuando la pesca de la ballena, la importación y distribución de sal o el comercio de otras mercancías  constituyeron una actividad importante e hicieron de su gremio de  mareantes una organización poderosa. También estuvo dedicado al trasporte de personas, sobre todo en la segunda mitad del siglo XIX en el que sirvió de salida hacia ultramar para muchos emigrantes del oriente asturiano. Hoy, solo embarcaciones de pesca y recreativas de reducido tamaño aprovechan el abrigo que las condiciones naturales de la ensenada proporcionan.



jueves, 4 de agosto de 2016

Áreas verdes en Colombres.












































Cuando se ensalzan los encantos de Colombres el acento suele ponerse en las construcciones realizadas por los indianos durante la segunda mitad del siglo XIX y los comienzos del siglo XX. En este blog me he referido en ocasiones anteriores a las casonas de la villa y también al edificio del Ayuntamiento y a la plaza donde se ubica, huellas de ese fenómeno migratorio. Parte inseparable de la concepción urbanística que inspira estas obras es el jardín o parque, donde con frecuencia crecen palmeras y otras especies arbóreas exóticas que  revelan sus orígenes extranjeros, de ultramar. La Quinta Guadalupe y su parque es un ejemplo.































El juego de edificios y zonas verdes crea a veces espacios afortunados, pero también lugares presididos por el descuido. Las iniciativas ciudadanas, privadas o públicas, para cuidar y aumentar los jardines y parques del entorno inmediato todavía no disponen en Asturias de los apoyos que reciben en otros países y poblaciones. Sin embargo, los indicadores sociales y culturales de progreso tienen también en cuenta la relación de las comunidades con sus espacios verdes y en esta materia todavía estamos un poco retrasados. Colombres reúne las características para destacar en el cuidado y mejora de esas áreas.