martes, 30 de octubre de 2012

Una tarde de terror en la torre de Noriega

















 

La torre es de piedra y almenada.




En el patrimonio monumental del concejo de Ribadedeva, dentro del apartado de su arquitectura civil, tiene un lugar la torre de Noriega. Construida en el barrio de Mediavilla de esta localidad, tan cercana a Colombres, la capital, impone la presencia de su pasado medieval. Con una finalidad defensiva en otro tiempo, hoy día es un escenario ideal para terroríficos relatos. Reúne todos los elementos. La historia que tiene detrás invita a la imaginación, a la sugerencia fantasiosa y hace más intensas las señales de su abandono y el de las construcciones anexas. Al igual que al otro lado del camino las plantas trepadoras descontroladas han invadido la pradera para formar una imagen fantasmal, el manto del deterioro se extiende sobre los edificios para crear un paisaje sombrío. La capilla es una de las edificaciones contiguas a la torre. En su interior aun se mantiene en pie el ara y la pila de agua bendita, pero la suciedad del espacio, las grietas y desconchaduras de las paredes, son señales claras del largo tiempo transcurrido desde que dejó de ser utilizada. ¡Han tenido que pasar cosas horribles entre sus muros, para llegar a este estado!


















El exterior contribuye a crear la atmósfera apropiada.





























Interior de la capilla.















sábado, 27 de octubre de 2012

El encinar de San Emeterio









 
Encinar y capilla de San Emeterio, Pimiango,Ribadedeva.




 




















El arbolado se aprieta en el acantilado y deja ver como una
 cortina el mar.



Ribadedeva es un concejo pequeño. Son 35 km² de extensión y poco más de 9 km de costa. En esta escasa superficie tienen cabida parajes de gran belleza. Unos de ellos es el encinar de la rasa costera de San Emeterio, que contiene todos los elementos para crear la sensación de un viaje a otro lugar y, sobre todo, a un tiempo anterior. Aunque su tamaño ha disminuido, el bosque de encinas sigue apegado a la tierra calcárea de la franja litoral y observa el mar que a sus pies se agita. En su entorno, la cueva prehistórica del Pindal, la ermita de San Emeterio, las ruinas de la Iglesia de Santa María de Tina revelan el tránsito humano, continuo pero discreto. La cueva y sus pinturas son anteriores al encinar, que pudo surgir después de la ultima glacialización con el aumento de temperatura. Bosque mediterráneo que se desarrolló en el oriente asturiano por el tipo de suelo y el benigno clima. Mucho después fueron construidas la ermita y la iglesia, cuando las encinas con sus tronco retorcidos, casi negros, y su copa verde oscura sobre la roca casi desnuda competían con el bosque atlántico. El encinar de San Emeterio es una masa forestal pequeña y frágil, que necesita cuidados. Nos incumbe asegurar su conservación, por su recogida belleza y porque no podemos perder las huellas naturales e históricas de las que forma parte.
































 

El suelo se viste de hojas,pequeñas bellotas, setas y sombras.



































































El paisaje de la rasa de Pimiango es uno de los más bonitos de la costa oriental.





miércoles, 24 de octubre de 2012

Playas sobre la mar
















Cué,Llanes.




  














Zona de acción del bufón de Ballota y "su playa" en Cué, Llanes.





¿Qué es una playa? El diccionario nos responde: un terreno plano y arenoso en la orilla del mar o de otra extensión grande de agua. El nombre nos sugiere arena y mar que se juntan e intercambian. En Llanes y Colombres hay muchas playas que encajan en ese significado. El acantilado se interrumpe para dejar paso a esa combinación de arena y agua en aberturas o ensenadas de mayor o menor superficie. En ocasiones, sin embargo, la linea de costa no se rompe y la acción de arrastre y erosión del mar forma en lo alto del acantilado, limando la piedra que lo corona, pequeñas depresiones y las cubre de arena. La diferencia de altura entre el mar, allí abajo golpeando el muro vertical del acantilado, y la zona arenosa, que parece suspendida en el vacío, configura un cuadro de elementos que parecen desparejados. En el litoral llanisco se pueden observar varias formaciones de este tipo, al borde de la cornisa o de un bufón, y ante su vista podemos preguntarnos, ¿son playas?






















En Buelna se descubren varias zonas expuestas
al embate de las mareas.
























Otro ejemplo en el acantilado de Santiuste,Llanes.




sábado, 20 de octubre de 2012

El Valle de Ardisana








Paisaje del valle cercano a la La Malatería,Llanes.





Aquí todo se detiene.

























Preparándose para el invierno, cuadra y pajar en La Malatería,Llanes.



En el interior del concejo de Llanes, al suroeste, se abre el valle de Ardisana. Es un territorio que conserva los aires rurales perdidos en muchos lugares, aires que allí también se van desdibujando. Los montes que lo cercan, al mando de la Peña de Benzúa, lo separan de la zona costera y han permitido al mayor valle llanisco mantener su singularidad hasta tiempos  recientes. En sus pueblos, sobre todo en el de Ardisana, que da nombre al valle, y en los más cercanos a éste, familias “de toda la vida” de LLanes tienen sus orígenes y, en ocasiones, conservan sus casas solariegas. Hoy día, la senda del “camín encantau” permite recorrer, partiendo de Puentenuevo, algunos de los lugares más interesantes del valle. Entre ellos, el pueblo de La Malatería, antigua sede de un lazareto para leprosos y donde en sus suaves lomas puede verse crecer el maíz, cultivo que tan importante fue para la supervivencia de los asturianos.



























El pueblo de La Malatería,Llanes.




















Campo de maíz.




















Antiguo lavadero de ropa en Ardisana,Llanes.




















Portada de la iglesia de Ardisana,Llanes.
























La Cruz de Los Garabiales data de 1761 y está en el "camín encantau" antigua vía de comunicación entre Ardisana y Riocaliente. Por aquí subían a las personas que fallecian al cementerio y en este punto a medio camino, las comitivas fúnebres se detenían par rezar una oración o responso y recuperar las fuerzas.







miércoles, 17 de octubre de 2012

El Monasterio de San Antolín de Bedón

























































Las imágenes muestran el abandono, la falta de mantenimiento y el
desinterés por su conservación.



En la Alta Edad Media, el territorio asturiano comprendido entre los ríos Sella y Deva constituía la denominada Tierra de Aguilar. En ella se fundaron los monasterios benedictinos de San Salvador de Celorio y San Antolín de Bedón. Hay una leyenda que atribuye la creación de éste último al conde Muñazán, en el siglo XI, tras un acto de sangre, pero no parece verosímil. El monasterio formó parte de la ruta por la costa del Camino de Santiago. Actualmente, resiste al abandono la iglesia del monasterio, que presenta características del románico tardío en su planta de tres naves y cabecera con tres ábsides semicirculares. Tiene también influencias del arte del Cister en los pilares cruciformes con columnas adosadas, el uso de arco ojival y la casi ausencia de decoración. Al sur y al oeste se abren sus puertas, al resguardo de pequeños tejados. Anexos a la fachada occidental, los restos descuidados de lo que fueron dependencias monacales y construcciones dedicadas a usos agropecuarios dan idea de hasta donde puede llegar la desidia en la conservación de un monumento de gran interés.























La humedad ocupa una buena parte del edificio.

















sábado, 13 de octubre de 2012

San Antolín de Bedón




















Playa de San Antolin de Bedón.Llanes.








El paraje que rodea al monasterio de San Antolín.Llanes


















Vista desde la carretera de la situación del monasterio.



En el concejo de Llanes, parroquia de Posada, el monasterio de San Antolín de Bedón se asienta desde la Alta Edad Media en la ribera del rió Bedón, cerca de su desembocadura en el amplio arenal de San Antolín. Hoy día permanece en pie el templo y restos de las dependencias del monasterio benedictino. La construcción se realizó en el tramo final de la pequeña llanura aluvial formada por el río y al pie de la elevación que forma la sierra plana de Torimbia. Río, llano, monte y playa configuran un paraje magnífico. Una pequeño bosquete al norte, sur y este rodea la pradera donde se enclava y realza aun más el privilegiado entorno natural que ocupa. Al acercarse al lugar, llama la atención de inmediato el abandono de la edificación, especialmente las partes anexas al templo. Estas durante muchos años fueron destinadas a caserío, junto con otras construcciones añadidas a las originarias y su ruina actual aumenta la sensación de descuido. Vaya a verlo.









Accseo a la finca.





martes, 9 de octubre de 2012

Acantilados









 
Acantilados de Llames de Pría.Llanes.








Villanueva de Pría.Llanes.






Garaña de Pría.Llanes.










































 Cué.Llanes.

Los acantilados son paredones que caen más o menos verticales sobre el mar. Esta escueta definición es insuficiente para describir las sensaciones e ideas que desde siempre han despertado. En la costa de Llanes y Ribadedeva se suceden sin grandes accidentes naturales que los interrumpan. Salvo la desembocadura del Deva, los estuarios, playas y puertos apenas rompen la fachada litoral que forman. Desde cerca, sin embargo, la experiencia visual es de una gran variedad de formas y composiciones, con recovecos, escarpaduras, entrantes, cuevas, simas y bufones. Los acantilados de Pría, de Andrín, de Vidiago y de Santiuste son más visitados, sobre todo para observar sus bufones, pero en cualquier lugar de la fachada costera surge una sorpresa.






Acantilado tallado por las olas en Andrín.Llanes.





Las gaviotas y los cormoranes se cobijan en Andrín.Llanes.







La belleza del acantilado de Pernielles y el deslizamiento de las calizas y al fondo a la derecha las praderas de Santiuste.Llanes.





 
Desde la zona de Tronía,los acantilados de Pimiango.Ribadedeva.




sábado, 6 de octubre de 2012

Hórreos de Riocaliente
























Los hórreos de Riocaliente con su madera gastada pero bien cuidada conservan muchas
historias.





Están junto al molino abandonado, en la orilla del camino y al borde de la carretera apretados entre las casas.









En Riucaliente o Riocaliente se encuentra el mayor conjunto de hórreos del oriente asturiano. Situado en la valle de Ardisana (Llanes), el pueblo acoge a un buen número de estas construcciones típicas de la economía rural asturiana tradicional. Eran, ¿lo son todavía?, el almacén y la despensa de la casa, donde se guardan productos agrícolas y ganaderos, pero asimismo muebles, herramientas y otros objetos al abrigo de las inclemencias del clima y de la voracidad de los animales. Diseminados por el pueblo, pero también concentrados en su núcleo, los hórreos de Riocaliente se muestran a la vista con sus diferencias, dentro de la unidad estructural a la que se someten. En su mayoría suspendidos sobre los pegoyos de piedra, también los hay construidos sobre cuadras o graneros. Descubrir las variaciones entre ellos, examinar los corredores de algunos o las decoraciones que otros presentan en las pequeñas puertas o en la tablazón de las cámaras, apreciar que cada elemento constructivo empleado cumple un función, convierte la visita a Riocaliente en una agradable indagación sobre un elemento fundamental de nuestro pasado agrícola, no tan lejano. Cabe incluso que nos invite a pensar si es posible su recuperación, con las reformas necesarias para responder a las exigencias y circunstancias del presente.
















Se conservan sobre diversas estructuras.











Exposición de Bonsáis en Porrúa

Otro año más la muestra de bonsáis en Porrúa atrae mi atención. Formas rectas, inclinadas ...