miércoles, 28 de noviembre de 2012

El Cabo o Punta de San Antonio.




















Desde Villanueva de Pría al fondo el cabo de San Antonio.Llanes.



 
Se mire desde donde se mire su presencia es rotunda. El promontorio rocoso corta las aguas. Buena peña caliza y una delgada cubierta vegetal que combinan sus colores y texturas con los del horizonte y el mar. Es el cabo de San Antonio, plantado al este de la playa de Cuevas del Mar, en Nueva, Llanes. Desde un camino muy próximo a la playa se accede al cabo, que dispone su relieve en sentido oeste-este. La roca, sin embargo, no está del todo desnuda. Una ermita se alza y de ella recibió su nombre el promontorio, ¿o fue al revés? El pequeño grupo de tamarindos intenta preservarla de los vientos con poco éxito y forma un penacho del que por encima despunta, orgullosa, la espadaña de la pequeña iglesia. La obra humana realza el entorno natural y éste aumenta la visibilidad de aquella. Roca y ermita unieron sus destinos hace mucho. Allí siguen.





















Desde los acantilados de Hontoria el cabo de San Antonio y la ermita.





















El cabo visto desde Torimbia.















La ermita de San Antonio.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Soberrón

















Camino a Soberrón.



El pueblo de Soberrón toma su nombre de un castillo. En la alta edad media, antes de la creación de la villa de Llanes, el territorio que forma su concejo constituía la tierra o alfoz de Aguilar. Desde el castillo de Soberrón se gobernaba esta tierra y, desaparecida la fortaleza, su nombre ha tomado la forma de aldea. En la cercanía, el Pico Castiello atrae como un imán. Espolón de la Sierra del Cuera, que se alza detrás, compensa los escasos 385 metros de altura con su rotunda masa calcárea. Domina el terreno circundante como una fortaleza natural y sugiere la pregunta: ¿sirvió de emplazamiento al castillo? Cualquier camino o senda que nos acerque al pie del monte convertirá el trayecto en un agradable paseo entre praderías y arbolado. De vuelta a Soberrón, la ermita de San Felipe invita a un pequeño descanso en su soportal.





















La sierra del Cuera y el arbolado acompañan el paseo de otoño.





































Pico Castiello. 





















Capilla de San Felipe,el uno de mayo se celebra la fiesta y mientras llega
esa fecha aguarda paciente.


martes, 20 de noviembre de 2012

El color rojo de las playas























Recolección de ocle en la playa de Poó,Llanes.



Las playas llaniscas se tiñen o motean de rojo a finales de agosto. Es el ocle que comienza a llegar. Las fuertes mareas arrancan las algas Gelidium sesquipedale, de los fondos submarinos y las arrastran. Los vientos y las corrientes decidirán que arenales y calas recibirán más cantidad. Comienza la recolección, que durará desde septiembre a diciembre. Es un trabajo duro, que no admite demoras. Las algas se descomponen y fermentan en el breve plazo de 10 días y el tiempo o las mareas pueden dificultar la recogida. Las cuadrillas de trabajo se ponen manos a la obra. En la playa recogen el ocle de la arena y de los primeros metros de la zona submareal, lo agrupan y lo cargan en los remolques de los tractores. Después, lo transportan hasta algún prado próximo, donde lo extienden para su secado. Es importante que el tiempo sea bueno para que el ocle seque con rapidez. La lluvia hace disminuir su calidad y peso, por lo que el rendimiento obtenido será menor. Al final, las algas secas serán vendidas a los fabricantes de agar-agar, una gelatina vegetal muy utilizada en la industria farmacéutica y alimentaria. De las playas irá desapareciendo el intenso color rojizo del ocle hasta la siguiente temporada.

































Rastrillos,tractores recorren las playas aprovechando las horas de bajamar.








































Algas secando en Celorio.




















Cuando finaliza la recogida su olor y su color desaparecen.





sábado, 17 de noviembre de 2012

Playa de La Canal



























Playa de La Canal  o Villanueva,Llanes.




La playa La Canal es, como su nombre indica, un alargado y estrecho entrante del mar que finaliza en una pequeña zona arenosa. A ella se llega por un camino desde el pueblo de Villanueva de Pría (Llanes) y a su vera pasa la senda costera (GR-E9) descubriendo en las inmediaciones un austero paisaje, que no necesita adornos para cautivar. Orientada hacia el nordeste, la escasa anchura del canal y su cierre lateral por paredes de piedra caliza incrementan la sensación de profundidad y convierten sus 300 metros de longitud en una distancia superior. Desde la arena los acantilados parecen más elevados que su altura real y la playa sugiere que es preferible su contemplación pausada a un baño en sus aguas, aunque todo depende del día. En la costa llanisca existen otros entrantes similares. El más conocido, y de mayores dimensiones, es el que forma la cercana playa de Guadamía. Pero la ensenada de La Canal tiene el encanto y la sugerencia de los lugares poco frecuentados (salvo en verano) y recogidos.


 

 




















 Estrecha como un pasillo de mar.

















































En pleamar se llena y con temporal las olas entran con fuerza.


martes, 13 de noviembre de 2012

Naranjas y Limones





























Naranjo en Pimiango,Ribadedeva.




Aun se pueden ver naranjos y limoneros en Llanes y Ribadedeva. Figuras aisladas que crecen en el interior de alguna finca habitada o, mas raramente, próximos a solitarias edificaciones en ruinas. Recuerdos de otra época. Durante siglos, en la rasa costera convivieron con los manzanos y otros árboles frutales, formando parte de la actividad agrícola del oriente asturiano. Carlos V en su primer viaje a España en 1517 bien pudo contemplar alguna pequeña plantación, normalmente cercanas a las aldeas y caseríos, de ser posible en terrenos al abrigo del noroeste. De su comercio al exterior por vía marítima dan cuenta los archivos y un ejemplo lo proporciona el escritor Vicente Pedregal Galguera en su libro “Siluetas Llaniscas” reproduciendo la carga de un barco en el año 1721:
Cuarenta millares de naranjas de doña Paula; 5.750 de don Felipe; 34.700 del Marqués; 7.000 de don Andrés Mendoza; 3.227 de don Jesús Pariente; 17.500 de don José Posada; 24.249 de don Bartolomé Posada; 7.440 que vinieron de Pendueles en lancha; 3.127 de don Francisco Pesquera; 7.000 de don Pedro Noriega.”
De limones se trajeron de Pendueles 7.350; de don Felipe Barrio, 4.625, etc.; van en junio 15.150 limones, a sesenta reales el millar; y 108.993 naranjas.”
Limones y naranjas, nueces, avellanas y castañas salían del  puerto de  Llanes hacia Inglaterra y Francia.La producción con fines comerciales continua en el siglo XIX pero comienza el declive que se hace imparable con la mejora de las comunicaciones, facilitando la introducción de los cítricos del Levante y Andalucía.







Limonero en La Borbolla,Llanes.








Si antes formaban parte del huerto hoy son un elemento decorativo del jardín.




 





Un naranjo en Naves,Llanes.





sábado, 10 de noviembre de 2012

El abismo de Tronía


















Desde el mirador de Pimiango,Ribadedeva.



















Arco del Caballo en la ensenada de Regolgueru,por encima la
rasa de Pimiango.




Desde la rasa elevada de Pimiango, Ribadedeva, la carretera que desciende hacía el faro de San Emeterio y la cueva del Pindal finaliza en la rasa de Tina. Al oeste del faro, la zona de Tronía se distingue por sus praderas de pasto que contrastan con los campos de matorral que la rodean. El mar es su límite. Un mar que cuando cobra fuerza advierte con su ruido al caminante, ya antes de acceder a los acantilados, que bajo sus pies no todo es firme. El agua penetra bajo las rocas calcáreas, las horada, las disuelve. La piedra convertida en plastilina moldeable. Allí, la sima de Tronía abre su garganta capturada por el mar. Es una amplia y alargada abertura de angulosa piedra desnuda. Abajo, las aguas se agitan. Unos pasos más hacia el oeste, la tierra finaliza en el Picu La Langosta, desde donde se puede ver un extenso paisaje costero, del que forma parte el llamativo Arco del Caballo.






















Ensenada de Rejolgueru.
























































La sima de Tronía hace de bufón cuando hay temporal.



















En las praderas de Tronía el ganado pasta entre depresiones calcáreas, agujeros y rugidos del mar y el viento.
























 La sima se encuentra inundada por el agua del mar.


martes, 6 de noviembre de 2012

El Monasterio de Celorio























 El pabellón fortín y su muro protector.












































Iglesia,monasterio y cementerio de San Salvador de Celorio,Llanes.




El Monasterio de San Salvador de Celorio, fundado en el siglo XI, fue el centro monástico más importante de la costa oriental asturiana. Junto con el monasterio de San Antolín de Bedón y por más tiempo que éste, ejercició durante siglos una influencia religiosa, económica y cultural decisiva. Hoy es una casa de ejercicios, según luce el rótulo junto al portal de acceso al recinto y de sus edificaciones sobresale, en altura y valor arquitectónico, la firme torre románica de sección cuadrada. El nuevo destino casa bien con el paraje. La extensa finca, encerrada bajo un sólido cercado de piedra, invita desde luego a ejercitar el cuerpo, la mente o el espíritu. Desde la playa de Los Curas -el nombre lo dice todo- la vista de la pradera y su bosquecillo despiertan el ansia del paseo, de penetrar en esos rincones y recorrerlos hasta alcanzar el otro extremo de la finca. Aquí, sobre el acantilado, se alza un pabellón que con su aire de pequeño y concentrado fortín trae a la memoria el pasado esplendor del poderoso monasterio medieval.



































La torre campanario es el elemento constructivo más antiguo y que ha llegado hasta hoy. Recuerda a la Torre Vieja de Oviedo y en su parte superior tiene arcos gemelos con ménsulas entre ellos.



















La finca donde se ubica el monasterio benedictino se extiende hasta el borde del acantilado
y tiene a su lado una de las playas de Celorio.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Torimbia es una playa



















La playa de Torimbia,Llanes.






Entre las playas de Llanes, Torimbia siempre ha llamado la atención. A ella se accede desde el cercano pueblo de Niembro. La carretera sube por un cerro hasta un pequeño aparcamiento, que es también un excelente mirador del paisaje que se extiende en ambas vertientes. Al oeste, la ensenada de Torimbia se abre bajo la empinada ladera vegetal que culmina en un llano elevado. De mayores dimensiones que la mayor parte de las playas de Llanes y aislado, el arenal tiene una marcada forma de concha rematada por dos puntas rocosas. Esta forma recogida y la ausencia de contrucciones en su entorno, salvo una pequeña infraestructura de teléfonos y una más reducida estación metereológica en lo alto del llano, separan la playa del resto del mundo. El derecho a pisar su arena y a bañarse en sus aguas exige el esfuerzo adicional de descender por la pista que bordea la ladera. Es muy poco precio.











































Llegando a la playa desde Niembro y extremo oeste del arenal.








El arenal es después de la playa de San Antolín el segundo más extenso del concejo.










Ramas quemadas los incendios también llegan a Torimbia.










Exposición de Bonsáis en Porrúa

Otro año más la muestra de bonsáis en Porrúa atrae mi atención. Formas rectas, inclinadas ...