sábado, 29 de diciembre de 2012

Cuevas del Mar


















Es en bajamar cuando la playa de Cuevas del Mar descubre casi todos sus secretos. Que son muchos como corresponde a una playa en la que el río Ereba y el mar, cada uno por su lado, han trabajado largo tiempo sobre piedra fácilmente moldeable. Las numerosas cuevas y huecos abiertos en el acantilado a diferentes alturas son las huellas que indican hasta donde el nivel del mar llegó en otros tiempos y dejó su huella. Cavidades de techo plano, aberturas de formas irregulares, arcos excavados en la roca, cortaduras y salientes dan al triángulo del arenal una figura singular. Al este, la subida de la marea deja aislada una cala de cantos rodados, que recibe el nombre de El Puertín y permite el acceso al cercano promontorio de la Punta de San Antonio. Con el mar embravecido, Cuevas del Mar cambia. El choque de las olas en los acantilados de su estrecha boca convierte la playa en un excelente mirador de la fuerza del agua, de su empuje para seguir perforando la piedra. A pocos kilómetros de Nueva de Llanes.



















En la playa de Cuevas del Mar es frecuente ver escaladores
en la pared de roca.



 


































 

 Durante los temporales las olas son llamativas y alcanzan sin dificultad
la zona de aparcamiento.







 
















   Cuevas y arcos característicos de esta playa. 





martes, 25 de diciembre de 2012

La playa interior de Cobijeru.















Entrada a la cueva  de Las Raíces antes de llegar a la playa de Cobijeru.



El pueblo de Buelna es el punto de partida para una de las excursiones más interesantes de la costa llanisca. No todos los días se puede ver una playa sin horizonte. La señalización lleva a un sendero que cruza las praderas en dirección al mar. Hay que estar atento al contraste de paisajes que en el corto recorrido van a surgir. A la izquierda, en el pastizal surge un arroyo bajo un saliente de roca caliza. Es el arroyo de Las Salces que pocos metros después penetra en la Cueva de Las Raíces. El follaje en torno a la cavidad, la oscuridad tras la boca de la cueva, las estalactitas del techo, el arroyuelo que la recorre y desaparece convierten el lugar en morada de leyendas. A poca distancia, la senda alcanza la Playa de Cobijeru: una depresión de arena y cantos rodados cercada por roquedo y prado. Al subir la marea el agua entra bajo los acantilados y se puede observar la situación de los conductos que comunican la playa con el mar. Entre los muchos elementos del paraje que llaman la atención se encuentra la oquedad situada en la ladera justo enfrente de la playa. Es la cueva de Cobijeru que lleva a la parte baja del acantilado. Ojo con entrar en ella cuando la mar está agitada o sube, pues es peligrosa. La playa y su entorno fueron declarados hace años Monumento Natural. No hay duda que lo son.


























Durante los temporales el agua expulsada con gran fuerza deja arena en la playa, los cantos proceden del pequeño río y son  arrastrados y removidos por la marea cambiando el aspecto del lugar. Con la bajamar la playa se queda seca.

































Puente de roca llamado Salto del Caballo. Caminando hacia el oeste por la derecha de Cobijeru se llega hasta esta zona, las olas lo rebasan cuando hay temporal. 

























 

 En la parte superior izquierda agujero de entrada a la cueva de Cobijeru y más abajo  encajado en la roca se puede ver las ruínas de un molino de mareas.





























sábado, 22 de diciembre de 2012

Los piratas en Llanes.






  














Ensenada del río Purón.









En la zona denominada El Bocal donde el río Purón se mezcla con el
mar o el mar se mezlca con el río era una buena entrada para los piratas.


















 


 
Desembocadura del río Purón desde la orilla este.




 
La historia de la costa es también la historia de los piratas y los corsarios. Los depredadores del mar que anidan en los fondeaderos naturales y radas a la espera de los buques mercantes o que saquean caseríos, pueblos o villas. Llanes tampoco se libró de sus incursiones y a lo largo de los siglos su franja costera fue testigo de las correrías piratas y corsarias. El litoral llanisco, con sus numerosos recortes, entrantes y salientes ofreció siempre buenas posibilidades de abrigo y escondite para sus embarcaciones. Los puntos de desembarco, además, son numerosos: la embocadura del río Purón, la ensenada de Niembro, el arenal de San Antolín, el Cabo de Mar son algunos ejemplos. Siglo tras siglo la necesidad de una defensa efectiva fue una preocupación de los sucesivos gobernantes. En 1805, la protección de este territorio se organizaba con vigías y los destacamentos militares establecidos en las villas de Llanes y de Ribadesella (capital del concejo de mismo nombre, al oeste de Llanes). Estas fuerzas siempre fueron exiguas. Según describe el ingeniero militar Tomás Pasqual de Maupoey en su informe de principios de 1806 sobre la organización de la defensa de la costa asturiana y sus posibles mejoras, Llanes contaba con una batería de 2 cañones de calibre 24, servidos por dos artilleros, una tropa de 16 miembros, incluidos oficiales y soldados, más la colaboración de 40 paisanos; y en Ribadesella la batería disponía de 3 cañones de calibre 16 y el cuerpo de guarda estaba formado por 16 miembros, entre los que no había artilleros, más 40 paisanos de ayuda. A estos efectivos se sumaban los 5 miembros de un reducido cuerpo de guardia establecido en Santiuste.




  
  






Playa denominada La Entrada, con pleamar las embarcaciones llegan a la
bahía arenosa del puerto de Niembro.





 




Puerto de Niembro,Llanes.









Puerto de Llanes y uno de sus cañones.









lunes, 17 de diciembre de 2012

El río Purón (II)






















En el tramo medio del río Purón se divisa el peñasco de Peña Tú. Desde el neolítico las imágenes grababas y pintadas en la gran piedra y los túmulos descubiertos en las inmediaciones convierten el paisaje en un territorio de enigmas. El río no es ajeno a los misterios de estas tierras. ¿Acaso guarda relación con ritos de purificación, en los que el agua cumpliría esa función de limpieza espiritual, que daría nombre al río (de puro, puras, purare: limpiar)? La cercanía con Peña Tú siempre ha supuesto que en la imaginación de los hombres el río Purón tuviera una resonancia especial. Se ha dicho que constituyó la divisoria de los pueblos cántabros: al oeste los selenos; y los cántabros orgenomescos al este. El habla de la zona indica que alguna frontera marcó, pues el área de influencia del bable oriental llega hasta el rió Purón pero a partir de su margen derecha, dominan los rasgos característicos de las hablas cántabras. Mientras se esclarecen las dudas e interrogantes que despierta, el río sigue siendo paso obligado, a pie, en coche, en tren. La arboleda que lo protege vigila y guarda su historia.







La estrecha carretera y el puente del ferrocarril sobre el río.









miércoles, 12 de diciembre de 2012

El río Purón (I)




 El río Purón.





A pocos kilómetros de Llanes, en dirección Santander por la carretera de la costa, se llega al río Purón, muy cerca de la desembocadura. Una estrecha carretera conduce al pueblo del mismo nombre. Son sólo tres kilómetros los que se recorren hasta el pequeño núcleo rural, pero el lugar y su paisaje causan la impresión de más lejanía. La actividad ganadera constituyó el modo de vida tradicional de Purón y, al igual que en otros pueblos situados en las laderas del Cuera central, se caracterizó por los desplazamientos estacionales de ganado desde el valle hasta la sierra para aprovechar los pastos comunales de ésta. El río nace en la Sierra del Cuera y desciende por el borde occidental del llano de las Mestas, que pertenece a la Sierra Plana de la Borbolla. Su parte superior se camina con facilidad hasta las instalaciones de una piscifactoría, que parece medio abandonada. Apenas dos kilómetros desde el pueblo, con el río que se encajona y achica entre los montes, rodeado por castaños, robles, alisos, avellanos y otros árboles de ribera.



















El pueblo de Purón adosado al Cuera.



































El río tiene zonas donde se puede pescar si se dispone de la correspondiente licencia.





































sábado, 8 de diciembre de 2012

El mar marrón




















Dos franjas se pueden ver desde la zona del aparcamiento en la playa de Torimbia, la proximidad de la desembocadura del río Bedón en la cercana  playa de San Antolín marca el cambio de color.
















La vista del mar no cansa. En la costa de Llanes y Ribadedeva podemos mirar sus varios colores. Apreciamos los azulados o verdeazulados, que traen a los ojos imágenes luminosas y en nuestro cuerpo sugerencias de calor, playa y descanso. La gama de grises es más amplia, desde los tonos más delicados hasta el gris plomizo y pesado que precede a la galerna. En ocasiones, el mar es marrón. La lluvia intensa desciende por los ríos y arroyos arrastrando tierra y otros materiales. La masa aluvial desemboca en el mar y, con la ayuda de las corrientes litorales, el agua turbia forma una cortina amarronada. Cuanto más grande es la cuenca fluvial, mayor será el vertido y la extención de la coloración. La desembocadura de los ríos Bedón(Llanes) y Deva (Ribadedeva) son los sitios donde mejor se observa este efecto. En sus proximidades son numerosos los puntos elevados desde los que se puede otear la confusión de las aguas.












 En Pimiango en la zona del faro de San Emeterio, el río Deva extiende su rastro en el mar.

























martes, 4 de diciembre de 2012

Las playas de Puerto Seco y San Antonio del mar






















 La cala de Puerto Seco desaparece con la pleamar.Nueva, Llanes.



Al sur de la punta de San Antonio, las calas de Puerto Seco y San Antonio se integran en un paísaje de acantilado, matorral y pradería que tiene como fondo la imagen subyugadora de los Picos de Europa, con el Naranjo de Bulnes como estandarte. En Puerto Seco, la arena solo aparece en bajamar, encajada entre las paredes verticales de líneas rectas que forman la caja cuadrada de la cala. A ella se llega en barco o, sólo para experimentados, descendiendo por el abrupto desnivel de piedra. La playa de San Antonio es su contraste: coqueta y de facil acceso a pie. No es grande, unos 70 metros de longitud y 40 de ancho. ¿Y sus aguas? Algunos afirman que son tranquilas, pero dada su disposición me quedo con quienes defienden que el oleaje es fuerte y numerosas las corrientes. Caminando desde la conocida y concurrida Playa de Cuevas del Mar o desde el lugar de Picones se accede a Puerto Seco y San Antonio del mar.
























Playa de San Antonio del mar entre tojos y helechos. La capilla de San Antonio
de propiedad particular al fondo.

























 

Cuentan los pescadores que  frecuentan estos acantilados que hacia 1800 en esta playa
quedaron varadas cerca de 400 marsopas, cetáceos parecidos a los delfines.





 


















La vista hacia el este alcanza en día despejado hasta Cantabria.




 





 

Si se mira hacia el oeste, al fondo la costa de Lastres y el macizo del Sueve a la izquierda.





 













 Y si seguimos observando detrás de la sierra del Cuera: los Picos de Europa.















sábado, 1 de diciembre de 2012

El mirador natural de Los Carriles





















Todo el llano es un mirador hacia la montaña y la costa.
















En las inmediaciones de Cardoso, poco antes de llegar a Nueva si se va en dirección oeste, o poco después si por el contrario el objetivo es seguir hacia el este para visitar Llanes, un desvío nos lleva a Los Carriles y a Rales por la carretera local LLN-16. Tras un ascenso de tres kilómetros se alcanza el Llano de los Carriles, una plataforma o sierra alargada y plana que supera los 200 metros de altitud. Al lado, hacia la costa, se encuentran otros llanos, los de Nueva, del Chingao, de Hontoria, de Villahormes, el Llanín, de Santana. De este conjunto, Los Carriles es el de mayor extensión y constituye un excelente mirador para observar las sierras que por el sur ponen el límite al concejo de Llanes. Al sudoeste, la sierra de la Cubeta y en su primera línea sobresale el Pico Benzúa. Al este, las alineaciones de la Sierra del Cuera. En la llanura, sin salir de la carretera, una área recreativa se convierte en ventana para que la vista pueda incluso alcanzar a los Picos de Europa. Eso, si el tiempo lo permite.




















Pico Benzúa, 723 metros.
























Desde Los Carriles con tiempo despejado se pueden admirar
 los Picos de Europa.



































El paisaje de Los Carriles después de la lluvía.


Exposición de Bonsáis en Porrúa

Otro año más la muestra de bonsáis en Porrúa atrae mi atención. Formas rectas, inclinadas ...