viernes, 31 de mayo de 2013

El bufón de San Antonio

















Cabo de Mar es un saliente calizo situado entre las playas de Cuevas del Mar y de San Antonio, en Nueva (Llanes). Los vientos y el oleaje del Noroeste golpean el acantilado del promontorio, desnudando la piedra caliza con su capacidad erosiva combinada. En Cabo de Mar hay varias simas por las que el mar sale expulsado cuando las aguas se agitan. De ellas, el bufón de San Antonio es el mas inquieto, el de mayor chorro. La capa de arena a su alrededor enseña la fuerza con la que expele el agua y su emplazamiento en medio de dos tipos de piedra caliza, una de color más oscura, la otra de tonos claros, indica que es la zona más débil. Por eso los bufidos del mar tienen una buena caja de resonancia y sus aguas escalan con ímpetu la sima. Para observar bien el fenómeno, lo mejor es alejarse varios metros y, sin prisas, escuchar el aliento del mar y sentir su inmenso poderío.



 


















El bufón en la Punta de San Antonio o Cabo de Mar.








 




 







 






jueves, 23 de mayo de 2013

Ermita de Santa Olaya,Llanes












Solitaria al lado del camino se hace visible la ermita de Santa Olaya. Es un construcción aislada, cerca del pueblo de Villahormes (Llanes). Su emplazamiento en una campera próxima al mar  se abre a las vientos, que la visitan con frecuencia. En un espacio donde dominan los verdes, azules y grises, los colores rojo y blanco de la ermita aumentan el contraste con los alrededores. Y su espadaña prolongando el muro norte, al mismo tiempo que identifica la función religiosa del edificio anima la sencillez de sus formas. El lugar justifica una parada. La senda costera constituye la más agradable vía de acceso, sobre todo si se llega desde el este, ya que permite observar la capilla desde lejos e ir apreciando su figura en el paisaje. Podemos después andar hasta la playa de la Huelga o preferir las cortaduras y paredes verticales de la angosta playa de La Canalona, ambas en las inmediaciones.



























 Santa Olaya o Santa Eulalia.






































La capilla de Santa Olaya muy próxima a otra capilla la
del palacio de La Espriella.















Construcción sencilla y cuidada.












jueves, 16 de mayo de 2013

Las Mañangas de Porrúa





Porrúa.





De la villa de Llanes al pueblo de Porrúa hay una distancia de 5 km. aproximadamente, suficientes para, sin salir de la rasa litoral, cambiar la vida urbana y la presencia marinera de aquélla, por el ambiente rural. Porrúa es la puerta de Las Mañangas o La Mañanga, que al sur se extiende por varios Km², hasta toparse con las pronunciadas laderas de la Sierra del Cuera. Las Mañangas se caracteriza por la abundancia y variedad de cuetos, dolinas y jous, elevaciones y depresiones del terreno que forman un paisaje de embudos, conos y ondulaciones. En este relieve enmarañado conviven los lugares abruptos con las praderas. Aquí y en la Sierra del Cuera se desarrolló la actividad ganadera, el medio principal de vida de los porruanos. Aun hoy en día pueden verse las praderas con el ganado y las cabañas, pajares o cuadras que sirven a esta actividad.




















El camino nos conduce a una zona de pastos,
y la actividad humana conserva el paisaje rural.





 





















 
Tradicionalmente el ganado pasa el invierno en Las Mañangas
y en el verano en la zona más alta de la Sierra del Cuera.






 

















jueves, 9 de mayo de 2013

El arroyo Manzanéu en Buelna










La desembocadura del arroyo Manzanéu es uno de esos lugares del territorio de Llanes donde la geología y el clima revelan su enorme capacidad de creación. Caminamos por la costa hacía el este desde el pueblo de Buelna. Cuando parecía que el paisaje no nos podía ofrecer más novedades, un pequeño arroyo aflora, corre unos pocos metros por la hondonada, se adentra en la depresión que el tiempo ha formado y se precipita al mar en leve cascada por la abertura hecha en el acantilado. Antes de desaparecer por ese corte, el agua dulce se embalsa en una sucesión de pozas de tamaño creciente que no pueden contenerla. Camino de ida, pero también de vuelta, pues el mar entra en ocasiones por la hendidura y mezcla en las pozas las aguas dulces y las saladas. Es un lugar que sólo se puede visitar siendo consciente de su fragilidad y con gran cuidado de no alterarlo.






















El privilegio del paseante es la sorpresa.










 





 















 

Pozas como cuencos que van cayendo al mar.














































jueves, 2 de mayo de 2013

El pueblo de Pimiango
















Del  palacio de El Pedroso queda la Portada que se abre a un
patio con arcos que la limitan.



El pueblo de Pimiango, en el concejo de Ribadedeva, está situado sobre la sierra plana del mismo nombre, que se cruza para llegar a uno de de los parajes costeros más sugestivos de Asturias. Han sido varias las ocasiones en que este blog ha señalado los componentes de este paisaje encantado: la cueva del Pindal, el encinar, las rasas de Tina y Tronía, las ruinas de Santa María de Tina, el faro de San Emeterio, la misma sierra plana. La pequeña población de Pimiango se convierte en lugar de paso para acceder a estos sitios y para avistar el mar. Pero una visita a sus casas y edificaciones no es tiempo perdido. Su imagen actual aun conserva elementos rurales, acentuados por la cercana presencia del ganado vacuno en las praderas del llano. A lo largo de la historia, el campo no fue el único medio de subsistencia. Contó con tradición marinera, finalizada hace siglos de forma trágica. Más recientemente, hasta las primeras décadas del siglo XX, sus gentes compatibilizaron las tareas agrarias con el oficio de zapateros. Desde la primavera hasta el otoño, los zapateros, salían de Pimiango, muchas veces en cuadrillas, para vender sus productos por Asturias, Santander, Vizcaya y el norte de León, Palencia y Burgos. En el pueblo sólo quedan huellas de la actividad agraria. Ahora que la primavera comienza se iniciaba el largo viaje de los zapateros de Pimiango.







El depósito de agua medio en ruinas es una de las edificaciones
llamativas de Pimiango.




















Casas tradicionales con corredor de madera.







Actividad ganadera.  








Desde Pimiango enfrente Colombres.




















  

Entrada al pórtico de la iglesia parroquial de San Roque.

























Vista de la costa envuelta en niebla.






Ventanas que miran al paisaje.

Me gusta descubrir ventanas a biertas, cerradas, nuevas,  viejas y abandonadas.  ...