jueves, 9 de mayo de 2013

El arroyo Manzanéu en Buelna










La desembocadura del arroyo Manzanéu es uno de esos lugares del territorio de Llanes donde la geología y el clima revelan su enorme capacidad de creación. Caminamos por la costa hacía el este desde el pueblo de Buelna. Cuando parecía que el paisaje no nos podía ofrecer más novedades, un pequeño arroyo aflora, corre unos pocos metros por la hondonada, se adentra en la depresión que el tiempo ha formado y se precipita al mar en leve cascada por la abertura hecha en el acantilado. Antes de desaparecer por ese corte, el agua dulce se embalsa en una sucesión de pozas de tamaño creciente que no pueden contenerla. Camino de ida, pero también de vuelta, pues el mar entra en ocasiones por la hendidura y mezcla en las pozas las aguas dulces y las saladas. Es un lugar que sólo se puede visitar siendo consciente de su fragilidad y con gran cuidado de no alterarlo.






















El privilegio del paseante es la sorpresa.










 





 















 

Pozas como cuencos que van cayendo al mar.














































No hay comentarios:

Publicar un comentario

Otoño y Manzanas

 Con el otoño pegado a la puerta la recolección de la manzana llega a los lagares para la producción de la sidra. Exist...