viernes, 25 de abril de 2014

De Naves a Los Carriles







En el pueblo de Naves (Llanes), cerca de la plaza, comienza una pista que llega al Llano de Los Carriles. Es un paseo cómodo, con una ligera pendiente, y en su mayor parte discurre al lado de un pequeño arroyo medio seco, denominado Romeca en el mapa del Instituto Geográfico Nacional que tengo a la vista. La cuenca del arroyo forma un estrecho valle entre las elevaciones que a derecha e izquierda vamos dejando atrás al caminar. Son los Llanos de Santana, Villahormes, Hontoria y finalmente el más alargado de Los Carriles con sus magníficas vistas de los Picos de Europa. Salvo por una discreta manifestación del bosque de ribera en la parte más cercana a Naves, durante el trayecto conviven el matorral y los eucaliptos, que dan al paisaje un aire áspero y de sequedad hasta llegar a Los Carriles, donde cambia. Menos mal que, se observa un pequeño intento de mejorar esta uniforme masa vegetal con la plantación de abedules, que con sus hojas verde vivo contrastan con los colores apagados del matorral y de los bosquecillos de eucaliptos. La reducción de los bosques autóctonos y de la diversidad forestal en los concejos de Llanes y de Ribadedeva viene sucediendo desde hace siglos y la pista de Naves lo atestigua.




Arroyo Romeca y ruinas de un molino.











     
Abedules y eucaliptos.




                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                            

 Llano de Los Carriles y al fondo Picos de Europa.


martes, 15 de abril de 2014

Pesca entre Niembro y Torimbia














El camino costero que desde el pueblo de Niembro lleva andando a la playa de Torimbia, deja a la derecha la playa de Toranda y después el promontorio rocoso conocido como Cabo Prieto. Al continuar la ruta hacia el oeste, se ven varias ensenadas con diminutas playas de cantos y bloques, a las que siguen algunos castros o islotes. Entre éstos destaca el Castro La Punta, peñasco agujereado por el mar que ha tallado un vistoso arco. El acantilado no es alto en esta zona y hay varios puestos propicios para la pesca con caña. En ellos se colocan los pescadores dispuestos a extraer del mar, xáragos o xargos, brecas, lubinas y otras especies. Son aguas batidas por el oleaje en las que se libra la lucha entre los peces y la caña. Desde el camino, en mitad de la ladera que desciende hasta el acantilado, el pescador aparece solitario y pequeño frente a los embates marinos.







El ganado pasta sin importarle el oleaje.











Islote denominado La Punta, al este de la playa de Torimbia en la fotografía inferior.




                                                                                                                                                                                                             





 


Un buen puesto de Pesca.



 





jueves, 10 de abril de 2014

Buelna





























Buelna es un pueblo del valle de Pendueles. En este valle llanisco, alargado y estrecho entre el mar y la Sierra Plana de la Borbolla, se encuentra un numeroso ejemplo de los diferentes tipos de construcciones que en los últimos siglos han marcado la historia arquitectónica de estas tierras. Buelna combina de forma elegante palacios rurales, casonas y con las populares casas de corredor, frecuentes en Asturias. En cada una de las edificaciones podemos observar uno o varios detalles que llaman la atención: robustos cortafuegos para separar las viviendas, sencillos dibujos tallados en la madera de balcones o puertas; portadas orgullosas de sus escudos; esmerado trabajo de cantería, etc. Hoy me fijo en la torre adosada a la Casa del Concejo, de sección cuadrada y aire románico, que en su parte superior, más antigua, une con armonía el empleo de sillares, enmarcando los vanos, y de mampostería. Es, mejor dicho era, torre campanario que se utilizó durante mucho tiempo para convocar a concejo abierto, asamblea en la que los vecinos discutían y decidían las cuestiones de carácter local. Se entiende que de forma pacífica, en contraste con el relieve que preside el arco del lado norte, donde un caballero blande la espada.









 

Torre de Buelna.





                                                                    





jueves, 3 de abril de 2014

Playa de Toró en Llanes










Los pináculos rocosos a lo largo del arenal distinguen a Toró, una de las playas de la villa de Llanes. Son peñas afiladas y cortantes que despuntan en la arena seca y entre las aguas. Sus filos salvaron sangrientamente a Beiral, el protagonista de la novela negra “Operación doble dos” del escritor y cineasta asturiano Gonzalo Suárez, buen conocedor de la costa llanisca. La mar entra con bravura en esta playa y se estrella con fuerza en los acantilados e islotes. Los temporales de éstos últimos meses, en combinación con las mareas vivas, han dejado huellas evidentes de esta intensidad. La arena de la playa prácticamente ha desaparecido en muchos zonas y deja al descubierto planchas de roca y un sustrato de lodo o barro que tiñe de marrón el agua. Las olas, además, han agrupado los cantos calizos en las cercanías del muro de contención. Probablemente son cambios transitorios y en los meses próximos las mareas vuelvan a aportar la arena y a repartir los cantos por la playa.   














Exposición de Bonsáis en Porrúa

Otro año más la muestra de bonsáis en Porrúa atrae mi atención. Formas rectas, inclinadas ...