jueves, 31 de julio de 2014

La turbera de Roñanzas




























En el concejo de Llanes hay varias turberas, pero la situada en el Llano de Roñanzas es la más interesante. Este yacimiento de turba fue explotado hasta el año 2003 en un proceso que degradó el delicado ecosistema de la turbera y a punto estuvo de provocar su desaparición. Menos mal que en el año 2004 se inició un intenso trabajo para restaurarla, finalizado en el verano de 2005, que si bien no pudo corregir todos los deterioros ocasionadas, ha evitado la desecación. En España hay pocas turberas y su escasez hace que la visita a Roñanzas sea muy recomendable.
En la turbera, los musgos esfagnos crecen sobre los restos de otros musgos descompuestos y en una labor de siglos van formando estratos de tejidos vegetales muertos. Para la formación de la turba, es necesario un ambiente húmedo y fresco sobre una superficie impermeable plana o con poca inclinación, con un suelo ácido y pobre en el que el agua se encharque de forma permanente. Son condiciones que se dan en el Llano de Roñanzas
A esta pequeña meseta se llega por la carretera de AS 343 Puertas-Panes. Si se coge en Puertas de Vidiago, en las cercanías del Km 5, antes del pueblo de Pie de la Sierra, comienza la pista que, tras una fácil ascensión, finaliza en la turbera, cuya extensión original era de unas 20 hectáreas.
No quiero finalizar esta entrada del blog, sin recordar que las turberas en general y la de Roñanzas en particular son ecosistemas complejos y vulnerables de gran importancia por varias razones: para la conservación de ciertas especies vegetales y animales; como sumideros o almacenes de carbono, por su valor científico, etc. Y también, para disfrutar del paisaje que configuran.





 



 




Musgos esfagnos.




Corte de turba.




 













El agua es el factor mas influyente en la formación de las turberas.





jueves, 10 de julio de 2014

La fonda de Bustio














 "Casa Velarde" primera casa situada a la izquierda en Bustio. 










Bustio es, lo dije hace pocos días, lugar de paso. También lugar de descanso en el camino. Y “Casa Velarde” constituyó durante muchos años el mejor alojamiento para el viajero cansado. Desconozco cuando abrió sus puertas, pero a finales del siglo XIX funcionaba como casa de postas y fonda, la más confortable en muchos kilómetros a la redonda según el comentario general de la época. Aun sigue en pie el edificio, destinado luego a comercio hasta cerrar su puertas, cerca del puente como invitación al viajero. Numerosas personas ilustres, nacionales y extranjeras se alojaron en sus habitaciones y compartieron sus experiencias de viaje. Aquí pernoctaron y coincidieron geógrafos, geólogos, zoólogos, paleontólogos, descubridores de cuevas prehístoricas; asimismo, buscadores de minas, comerciantes e industriales. Todos ansiosos por desvelar los misterios de los Picos de Europa y de otras zonas del oriente de Asturias, ya en beneficio del conocimiento científico, ya con el propósito de fundar empresas o hacer negocios. Uno de los múltiples encuentros que tuvieron lugar en “Casa Velarde” ocurrió en 1907. Entre el Conde de Saint Saud, geògrafo frances, Pedro Pidal, Marqués de Villaviciosa, escritor, político y periodista, y Gustavo Schulze, geólogo alemán. El conde había intentado escalar el Naranjo de Bulnes si bien no pudo alcanzar la cima, Pedro Pidal junto con el pastor Gregorio Pérez Demaría “El Cainejo” fue quien primero la coronó en 1904, y Gustavo Schulze realizó en 1906 la segunda ascensión completa pero esta vez en solitario. Es facil saber de qué hablaron.






             
 













El color anaranjado al observar los Picos de Europa sirvió
 para poner nombre al Naranjo de Bulnes.


viernes, 4 de julio de 2014

El puente sobre el río Deva



















                                   














El pueblo de Bustio, en Ribadedeva, tiene una larga tradición de lugar de paso y posada. El cruce del río Deva, frontera natural entre Asturias y Cantabria, entre Bustio y Unquera, la favorecieron. Durante siglos, la barca fue el medio para superar el obstáculo que las aguas imponían al Camino Real de la costa. A mediados del siglo XIX se construyó el puente de madera sobre el pozo de San Juan que los años, las inclemencias del tiempo, las crecidas y la mucha carga fue arruinando. El viejo puente fue sustituido a principios del siglo XX por un moderno proyecto del ingeniero de caminos, canales y puertos José Eugenio Ribera y Dutaste, uno de los introductores en España de la construcción con hormigón armado. La obra, realizada por el constructor Nicanor Menéndez Suarez, finalizó en 1925 y tras su recontrucción después de la Guerra civil, durante la que dos tramos fueron volados, aun se utiliza en la actualidad para unir las poblaciones de Bustio y Unquera. Cerca, se construirían luego otros dos puentes sobre la ría de Tinamayor, para el ferrocarril y la carretera nacional, pero no tienen la prestancia y el sentido histórico del primero.













Pescando en el río Deva a su paso por Bustio.

















Los otros puentes de Bustio el del ferrocarril y el de la carretera.  



 





Exposición de Bonsáis en Porrúa

Otro año más la muestra de bonsáis en Porrúa atrae mi atención. Formas rectas, inclinadas ...