jueves, 29 de enero de 2015

Desde la península de Troenzo
















Isla de Arnielles.




















Entre los pueblos de Celorio y Barro está enclavada esta península, que en el tramo final se divide en dos promontorios, orientado uno hacia el este  y el otro al oeste. Excelente mirador, al que se llega con facilidad por un sendero que  va reduciendo el  ancho según cruza su superficie y deja atrás una edificación medio en ruinas. Desde los retorcidos acantilados se pueden ver los múltiples recortes que la costa presenta en esta parte de la rasa marina. La península separa las concurridas playas llaniscas de Troenzo y de Borizu, a izquierda y derecha, y  permite observar  varios islotes o castros a uno y otro lado. Entre estos, la isla o castro de Arnielles que en bajamar forma un tómbolo con la playa de Borizu. En un futuro la misma península dejará de serlo para convertirse también en isla, quien sabe si con su tómbolo arenoso. Por el momento se alza orgullosa para mirar y ser mirada.























Playa de El Borizu y perfil muy conocido de esta costa.

















Vista desde la península de Troenzo.







jueves, 15 de enero de 2015

El Llano de Nueva.





































El Llano de Nueva, junto a la población del mismo nombre, inicia la serie de llanos que de oeste a este continua hasta la desembocadura del rio Bedón, que los separa del Llano de Torimbia.  Con esta denominación o la de sierras planas nos referimos a las plataformas elevadas y de superficie plana que surgen en la rasa costera. Poco conocidos,  son una de las singularidades de la marina oriental asturiana. Al Llano de Nueva se asciende por una pista que se coge desde el antiguo Camino real y Camino de Santiago, en el tramo paralelo a la magnífica finca donde se enclava el Palacio del Conde de la Vega del Sella. La pendiente es pronunciada, como en todas estas elevaciones tan próximas al mar, aunque la distancia hasta la llanura superior es corta, por lo que en poco tiempo se alcanza. El camino continúa al lado del promontorio situado al norte donde se halla instalado el repetidor de televisión, bien visible en toda la zona. Las señales de aprovechamiento ganadero son ostensibles, sin embargo, los brezos y tojos parecen ir poco a poco ganando terreno a las praderas, en las que pueden observarse algunas manchas de abedules, con su llamativo colorido. Estamos a poco más de 200 metros de altitud, con vistas esplendidas del mar, el pueblo de Nueva, la rasa litoral, los llanos inmediatos y, al sur, los relieves de la Sierra de la Cubeta, detrás de los que se vislumbran las montañas de los Picos de Europa.




























































jueves, 1 de enero de 2015

El salto de agua del río La Pila en Pimiango










































Quiero que en este día inaugural del año 2015 disfruten conmigo del paraje que ofrece el tramo final del río La Pila, en Ribadedeva. Muy cerca de las ruinas de la iglesia medieval de Santa María de Tina, el río, más bien un arroyo, ha formado una estrecha y pronunciada depresión en la rasa de Pimiango. Al lugar se llega caminando por la senda costera y el fuerte desnivel nos conduce a una garganta, en la que podemos admirar la obra de excavación realizada por el río, que se desploma en cascada para luego recorrer los últimos metros antes de desaparecer en la mar. Bajo el bosque y encajonados  entre las paredes de la hendidura tenemos a la vista el pequeño salto de agua, el surco final del arroyo y la ensenada rocosa donde desemboca. El silencio que surge de la tierra se interrumpe con el ruido del oleaje y puedo decir sin vergüenza que este paisaje a veces me sobrecoge, sobre todo al final del otoño o en invierno cuando las hojas caídas tapizan el suelo, la cascada tiene agua y del otro lado el mar ruge y reclama su presa. Si se fijan en la pared oriental del acantilado, se ven varias aberturas. Son entradas a las antiguas minas de cobre, hace mucho tiempo abandonadas. Si antaño fueron trabajadas por el hombre,  hoy se han convertido en elementos de un paisaje mágico.  

















Ruinas del Monasterio de Santa María de Tina.






     El arroyo La Pila hacia el mar.




Exposición de Bonsáis en Porrúa

Otro año más la muestra de bonsáis en Porrúa atrae mi atención. Formas rectas, inclinadas ...