jueves, 25 de junio de 2015

Atracción por los abismos de Pría en Llanes




















En los acantilados de Pría, las personas empequeñecen. Desde la playa de Guadamía, en la población de Llames, hasta la zona de Garaña e incluso más allá hacia Villanueva, los colosales salientes rocosos actúan como imanes para los visitantes. En Peña Mayor, en el Alto de la Atalaya o en cualquier otro crestón del acantilado, se  acercan al borde y sus siluetas parecen disminuir de tamaño ante la monumentalidad de este paisaje.












 Es la altura, pero también el ruido del mar al golpear y ascender, la humedad salina en el ambiente por la acción del agua pulverizada, la desnudez de las rocas.  La impresión aumenta delante de los enormes agujeros invadidos por el mar, especialmente en los cenotes de Pozu Secu donde la idea del abismo se hace más perceptible. Tengan cuidado con esta atracción, no es para tomársela a la ligera.  






























lunes, 8 de junio de 2015

Acantilados floridos de Pría a Ribadesella
























Una caminata por los acantilados de Pría hasta Ribadesella permite ver las flores en los senderos y en las praderas. Pequeños jardines que se extienden entre las rocas calizas. El mes de junio es ideal para realizar este paseo.































Destaca la armeria marítima o clavelina de mar.





domingo, 7 de junio de 2015

Llano de Buelna


















En el pueblo de Buelna se coge la carretera local (LLN-4) que atraviesa la Sierra Plana de la Borbolla. Tras un ascenso de algo menos de dos kilómetros y justo cuando se alcanza la meseta, a la izquierda de la carretera hay un zona descubierta de vegetación que hace las funciones de aparcamiento. Estamos en los llanos que forman la Sierra Plana. Al cruzar la carretera y tomar el camino que se dirige al oeste, caminamos en dirección al Llano de Pendueles. Unos pocos metros de recorrido son suficientes para tomar conciencia de la privilegiada situación del lugar. En su parte inicial el camino discurre en paralelo con la rasa litoral, tan cercana, y nos permite admirar desde la altura de unos 200 metros los recortes rocosos de la costa y los pueblos de Buelna y Pendueles. 





























Pocos lugares mejores para observar los resultados de la prolongada acción del mar sobre el acantilado calcáreo. Y, como contraste, al mismo tiempo podemos apreciar las características de los llanos, con sus pastizales, las pequeñas manchas de arbolado, la vegetación típica de los terrenos encharcados o húmedos que van surgiendo mientras avanzamos. Dos paisajes diferentes.  
















Ventanas que miran al paisaje.

Me gusta descubrir ventanas a biertas, cerradas, nuevas,  viejas y abandonadas.  ...