jueves, 17 de septiembre de 2015

Calero del Pinu en Pría







Cercano a la tejera del mismo nombre, en Belmonte de Pría (Llanes), se halla el Calero del Pinu. Para la construcción de este antiguo horno de cal se aprovechó el pequeño cueto situado detrás del talud de la tejera, prado por medio. Un arbolado frondoso lo tapa casi por completo y tiñe de verde la estructura, realizada en  mampostería de piedra caliza y ladrillo. Su planta general es cuadrada y parece un monumento funerario o un refugio de guerra abandonado hace mucho tiempo.













 En la fachada, unos sólidos muros exteriores y la boca del hogar, rematada en arco bajo una bóveda decreciente, delatan el cuidado y buen oficio puestos en la obra. El vientre del horno tiene una altura de cuatro metros desde la base y, utilizando carbón, en él se cocía la piedra caliza para producir la cal destinada a la albañilería  y al abono de la tierra. Al igual que en la Tejera, los signos del creciente deterioro hacen pensar si hay alguna posibilidad de recuperar estas construcciones tan interesantes.      





miércoles, 2 de septiembre de 2015

La Tejera del Pinu de Belmonte de Pría


















En Belmonte de Pría (Llanes) aún se pueden ver los restos de un tradicional horno de cal y de una antigua tejera. Están a corta distancia uno de otro dentro de la misma finca. No es frecuente. En la carretera AS-263, Ribadesella a LLanes, a la altura del kilómetro 7, frente a la desviación que conduce a Llames de Pría, nace un camino que pronto se bifurca. Tomamos el de la derecha y  a unos 130 metros de la carretera AS-263, vemos a la izquierda los restos de la tejera. La vegetación desordenada va cubriendo la instalación. Es una lástima porque en Asturias son pocas las tejeras de tiempos pasados que se conservan. La del Pinu se abandonó antes de la Guerra Civil; sin embargo, todavía mantiene los elementos arquitectónicos fundamentales de su estructura. Solo le falta el tendejón de madera, colocado en la parte delantera para realizar a cubierto las labores previas y posteriores a la cocción de las tejas en el horno. Una hornada duraba cuatro días y después el enfriado se prolongaba hasta siete u ocho días antes de proceder a sacar el material del horno. La construcción es de mampostería de piedra caliza en el exterior y  destaca por la forma de túmulo que aprovecha la inclinación del terreno. La plataforma superior y la composición general de la obra acentúan la monumentalidad del conjunto. Con el gradual deterioro y la vegetación circundante la sensación que genera es de ruina y misterio.







































































Ventanas que miran al paisaje.

Me gusta descubrir ventanas a biertas, cerradas, nuevas,  viejas y abandonadas.  ...