jueves, 10 de agosto de 2017

Por Laberintos Kársticos



















El gran efecto erosivo del agua de oleaje y el agua de lluvia  actúa en la costa oriental asturiana sobre la roca calcárea de los acantilados.  Modela el litoral creando   formas diversas, con afiladas aristas, canales, oquedades, cubetas, etc. Es el lapiaz con sus diversas manifestaciones, que en algunos tramos tiene una presencia masiva.
















Las sendas para atravesar estas zonas se abren entre las rocas aprovechando sus canales, líneas de fractura o discontinuidades. Son pasos angostos, de vueltas y revueltas, que a veces se convierten en laberintos entre el roquedal.

La margen derecha de la playa de Guadamía, ya en el municipio de Ribadesella, desde Castro Arenas caminando  en dirección este hacia los islotes de Palo Verde y Palo Pequeño,  constituye uno de los lugares donde estas formaciones resultan más interesantes de ver. Ojo, siempre teniendo cuidado de donde se ponen los pies y sin correr riesgos innecesarios en el acantilado.































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