jueves, 11 de mayo de 2017

Un descanso en el río Purón
















































En su tramo final, el río Purón discurre encajonado entre las elevaciones roqueñas que forman los altos acantilados del lugar. La senda costera lo cruza pocos metros antes de desembocar por El Bocal. Un puente de madera y, en una de las márgenes, una mesa y bancos también de madera invitan a hacer un  descanso en el camino y a observar desde el pretil las mansas aguas del río. 

















En el entorno, el arbolado de ribera combina con el terreno escarpado y con la vegetación de una pequeña ciénaga. Mientras disfruto del paraje varios peregrinos del Camino de Santiago pasan. Aunque el camino oficial va por otra parte, en este tramo siguen la senda costera, mucho más agradable. Y pueden descansar, si lo desean, a la orilla del río Purón.





































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Ventanas que miran al paisaje.

Me gusta descubrir ventanas a biertas, cerradas, nuevas,  viejas y abandonadas.  ...